
El coltán, básico para fabricar condensadores electrónicos que almacenen la carga eléctrica, se ha convertido en un elemento estratégico que quintuplicó su precio entre febrero del año 2000 y enero del 2001 para alcanzar los 950 euros/kilo. Uno de los puntos claves de minería del coltán se ubica entre el Congo y Ruanda. Ambos países devastados por la violencia de guerras civiles sangrientas. El comercio del coltán está en manos de líderes rebeldes que han convertido la guerra y este mineral en su principal negocio. Empresas tecnológicas de la industria electrónica están implicadas en la compra de coltán manchado de sangre. Sangre que sólo en el Congo se ha cobrado más de 3,3 millones de víctimas desde el inicio del conflicto.
2 comentarios:
Esclavos, diamantes, armas, y ahora esto. ¡Viva el progreso tecnológico!.
Esto no te lo explica Javier Sardà en su programa de viajes.
Hay tantos intereses creados que diría Jacinto Benavente...
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