jueves, 19 de noviembre de 2009

El as de oros

Los antecedentes de la familia Fournier y su vinculación con la impresión y los naipes, se remonta al año 1712, en las postrimerías del largo reinado del rey francés Luis XIV, cuando nace en París: Pierre Simon Fournier, fundidor de caracteres tipográficos, muy famoso, que se dedicó al grabado, y a quien se debe el cambio histórico, de los antiguos caracteres de música cuadrados, por los actuales ovalados. Muere Pierre Simon a los cincuenta y seis años, dejando como descendientes dos hijos: Francisco y Carlos. El menor, Carlos, destaca como pintor y escritor, llegando a obtener fama en toda Francia. El mayor , Francisco, nacido en París en 1760, se traslada a la localidad francesa de Limoges, trabajando como impresor, pero la catastrófica situación financiera de Francia, en tiempos de Luis XVI y el ambiente de la revolución que se aproxima, le decide a trasladarse a España.
Llega Francisco Fournier a España en 1782 cuando reina Carlos III, afincándose en la ciudad de Burgos. Contrae matrimonio en 1785 con la burgalesa María del Reoyo. De esta unión nace en 1789 un hijo a quien ponen de nombre Lázaro, que muestra, desde pequeño, gran afición a las artes gráficas.Lázaro Fournier y del Reoyo, se casa en Burgos con Paula González, instalándose, el nuevo matrimonio, en un molino ubicado en un canal del río Arlanzón, en las inmediaciones de la ciudad. Este molino era conocido con el nombre "del Dios" y "Molino del Morco". Más tarde, debido al nombre del nuevo propietario, recibió el nombre de "Molino de Lázaro", nombre que adquirió gran popularidad, porque allí iban a bañarse muchos burgaleses. Es en este lugar donde se instalará la primera fábrica de naipes.
Del matrimonio de Lázaro con Paula nacen cuatro varones: Braulio en 1839, Julián en 1842, Gervasio en 1843 y Heraclio en 1849. Es en esta generación y a partir del año 1860 cuando la fabricación de naipes adquiere un verdadero carácer industrial. Fundan una sociedad que denominan "Fournier Hermanos", en donde Braulio y Julián eran los estampadores y Heraclio y Gervasio los grabadores, este último era un grabador y litógrafo excepcional. Los cuatro hermanos perfeccionan sus conocimientos en París, donde adquieren las más modernas máquinas litográficas de la época.
Braulio y Heraclio continuan sus actividades litográficas con la fabricación de naipes en Burgos, dando verdadera fama a la marca "Fournier Hermanos", y consiguen ser nombrados "Litógrafos de la Casa Real", título otorgado por la reina Isabel II, que imprimen en el cuatro, del "palo" de copas, de los naipes.

Las circunstancias aconsejan la ampliación del negocio y se piensa en la ciudad de Vitoria, a donde en 1868 marcha el menor de los hermanos, Heraclio Fournier y González y funda una nueva fábrica en la capital alavesa, sólo tiene diecinueve años.
En 1875, Fournier apuesta por nuevos métodos de impresión y nuevos modelos gráficos. Dos años más tarde, Emilio Soubrier y el pintor vitoriano Díaz de Olano atienden el encargo de Heraclio y realizan las figuras de la baraja emblemática de la firma. Esta baraja, obtiene el primer premio en la Exposición Universal de París de 1889.
En 1889, Heraclio crea la baraja litográfica con 12 colores, con la peculiaridad de que en el As de Oros figura su propia efigie. Esta baraja obtiene premios en las exposiciones de París, Bruselas, Barcelona, Madrid, El Cairo... Posteriormente, Augusto Rius, reformará el modelo, adquiriendo así su forma definitiva, muy parecida a la de nuestros días.
En 1916, Heraclio Fournier muere en Vichy, pero la empresa continúa su expansión, dirigida ahora por su nieto Félix Alfaro, quien le sustituye al frente del negocio. Éste fue el responsable del gran desarrollo mundial de la firma y del conocimiento internacional de la baraja española.
Uno de los secretos cautivos de la empresa, guardado bajo siete llaves desde la epoca de Heraclio Fournier, alude a la elaboracion del barniz que garantiza el deslizamiento preciso de las cartas.
En el año 1986 la empresa de naipes USPCC (United States Playing Card Company) con sede en Cincinatti (Ohio), englobada en el gigante Jarden y que cotiza en Wall Street, adquirio el 86% de Fournier. La empresa hoy dia factura 18 millones de euros al año.
Cada 1,5 segundos se vende una baraja Fournier en el mundo. En el 95% de los hogares españoles hay una. Mas de 2.000 casinos del mundo las usan.

Castillos de naipes



Bryan Berg obtuvo su licenciatura en Arquitectura por la Universidad Estatal de Iowa en 1997, y sirvió en la facultad de diseño durante tres años. En 2004, Berg obtuvo su Master en Diseño de la Escuela de Posgrado de Diseño de Harvard.
Pero Berg se dedica al cardstacking, que es como se denomina profesionalmente a las contrucciones de «castillos» con naipes. No usa cinta, pegamento, o trucos, es la única persona a hacer una construcción de estructuras que viven con cartas independientes.
Berg rompió el récord mundial de Castillos de naipes más alto del Mundo en 1992 a la edad de 17 años, con una torre de 4,67 metros. Desde entonces, Berg, se ha encargado de romper su propio récord Guiness aproximadamente diez veces. Ya en 1999 lo revalidó con una torre con 131 pisos y 7,7 metros de altura, usando 91.800 cartas (lo cual son unas 1.800 barajas).
Su última hazaña ha sido construir una réplica a escala del Capitolio de Washington DC, empleando 22.000 naipes, en tres días.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El premio

Motor de agua

Después de fallecer en el anonimato, Arturo Estévez Varela ha vuelto a adquirir el renombre que tuvo tres décadas atrás, a raíz de que su invento, el motor de agua, que tanto interés despertó en su momento, era actualmente objeto de investigación por la Universidad de Minnesota y el Instituto de Ciencia Weizmann, en Israel, según la revista NewScientist.
Su creador, nacido en Valle de la Serena en 1914, alcanzó notoriedad dado que el motor se ponía en marcha en cuantas exhibiciones realizó para demostrar la viabilidad de su invento.
Su lista de patentes comenzó en 1931 y se alargaría hasta casi el centenar en el transcurso de los años. En los certámenes internacionales que se organizan para dar a conocer los inventos Arturo Estevez llegó a conseguir dos medallas de plata. Una por un 'purificador de gases contaminantes' y otra por su 'Sistema para recuperación de helicópteros en caso de avería' por el que, al parecer, se interesó la NASA.
El invento estrella de este extremeño quedó en punto muerto por orden de Franco tras recibir un informe desfavorable de la Escuela de Ingenieros, orden que cerró con una frase lapidaria "Ya se ha hecho bastante el ridiculo". Dicho dictamen por parte de los ingenieros es comparable al de Simon Newcomb cuando dijo ante una corte de entusiastas cientificos y sabios "Ningun objeto más pesado que el aire puede volar" y emborrono un monton de papeles con complicadas formulas que lo demostraban, sólo que 6 meses despues, los hermanos Wright, demostraron que para volar no se debia de saber muchas matematicas.
Las implacables leyes de la mecánica y la termodinámica a las que recurrieron los ingenieros desmontaron las teorías de Estévez Varela, aunque para éste no debían ser desconocidas puesto que tenía el título de perito industrial.
En realidad, como insistía en precisar, no se trataba de un motor de agua, sino de un generador de hidrógeno a partir del agua que se suministraba junto con un reactivo cuya composición Estevez nunca reveló.
Otra teoría entre las muchas que circularon sobre el tema era que la patente del motor de agua le fue comprada al inventor y arrinconada ante la amenaza que suponía para un sistema basado en el 'oro negro' que mueve dinero a raudales y que con ello se resarciría de los 9 millones de pesetas que confesó llevar gastados en su invento.
Lo que sí se puede comprobar es que en la Oficina de Patentes y Marcas del Ministerio de Industria no existe referencia alguna al 'motor de agua' de Arturo Estévez.
Parece ser que con 45 litros de agua y “boro” como reactivo, se liberan 5 kg de Hidrógeno. El boro, el sodio o el calcio son elementos que en contacto con el agua son muy reactivos y permiten separar el oxígeno del hidrógeno que intervienen en la composición molecular del agua.



lunes, 9 de noviembre de 2009

El genio caido

José de Letamendi y Manjarres (Barcelona, 1828-Madrid, 1897) Médico español. Tuvo una destacada actuación durante la epidemia de cólera de 1854, en Barcelona. Catedrático de anatomía en la Universidad de esta ciudad, en 1878 se trasladó a Madrid, donde fue titular de la cátedra de patología general. Desarrolló tan amplia actividad humanística que en su época fue considerado un genio. Actuó como antropólogo, filósofo, pedagogo, pintor y violinista aficionado; escribió varios libros y más de mil artículos –sobre epistemología, filosofía, literatura, economía y música–, e incluso fue autor de composiciones musicales. Entre sus obras científicas destacan su Patología general (1883-1889) y su Clínica general (1894). De Letamendi hay que destacar su carácter enciclopédico.
En 1883 presidió el tribunal opositor que otorgó la cátedra de Anatomía de Valencia a Ramón y Cajal, iniciándose una estrecha relación entre ambos. No sucedería lo mismo en su cátedra de Patología general de Madrid donde tuvo como alumno a Pío Baroja, a quien suspendió tres veces, ¡hasta tres veces fue suspendido Baroja en Patología! la última si bien no fue culpa de Letamendi sí de un “letamendiano convicto por haber sido durante varios años auxiliar del gran farsante”. SEsstamos hablando del profesor de patología que cometió la tremenda imprudencia de suspender al joven Pío en su tercer año de universidad. El suspenso obligó a toda la familia Baroja a trasladar su residencia a Valencia, pero la afrenta infringida por el catedrático Letamendi no quedó impune.
El hecho de la incompatibilidad del escritor con el médico-filósofo se ve reflejado en su novela El árbol de la ciencia. En esta humillación parece hallarse el origen de la demolición de Letamendi, del desprestigio de este médico encumbrado en su tiempo y de su definitivo olvido. Era en el Madrid de entonces, un genio indiscutible, así lo decretaron Menéndez Pelayo y Galdós; y, sin embargo, hoy, pese a las vindicaciones de Marañón, Laín Entralgo, Palafox y Del Castillo-Nicolau, la posteridad le ha abandonado.

Aforismos del Dr. Letamendi:
  • Para ser un buen médico son imprescindibles dos requisitos: capacidad de observación y no tener asco de nada.
  • El médico que sabe sólo de medicina, ni medicina sabe.

Consejos para una vida sana

Vida honesta y ordenada,
usar de pocos remedios
y poner todos los medios
de no apurarse por nada.
La comida moderada,
ejercicio y diversión,
no tener nunca aprensión,
salir al campo algún rato;
poco encierro, mucho trato
y continua ocupación.

José de Letamendi

domingo, 8 de noviembre de 2009

Unidad en la Fe

La Fe Bahá'í es la más joven de las religiones independientes del mundo.
El 23 de mayo de 1844, en Shiraz, Persia, un comerciante de 24 años conocido como el Báb anunció la inminente aparición del Mensajero de Dios que esperaban todos los pueblos del mundo. El título Báb significa "la puerta." Aun siendo portador de una revelación independiente de Dios, el Báb declaró que su propósito era preparar a la humanidad para este advenimiento.
Este mensajero fue Mírzá Husséin Alí(1817-1892) más conocido como Bahá'u'lláh (Gloria de Dios) que es considerado por los bahá'ís como el más reciente en la cadena de Mensajeros de Dios que se extiende mucho más allá de lo que recuerda la historia y que incluye a Abraham, Moisés, Buda, Zoroastro, Cristo y Mahoma.

Abbás Effendi, hijo mayor de Bahá'u'lláh, tomó como título `Abdu'l-Bahá, el "Siervo de Bahá". Bahá'u'lláh le nombró el único intérprete autorizado de las enseñanzas bahá'ís y la Cabeza de la Fe tras su propio fallecimiento. En `Abdu'l-Bahá se ve un ejemplo perfecto del modo de vida bahá'í.

El modo de vida que procuran cultivar los bahá'ís es aquél que estimule el desarrollo personal. La oración y meditación diaria liberan al alma de las pautas condicionadas y lo abren a nuevas posibilidades. Participando en proyectos con personas de diversas procedencias derriba prejuicios tradicionales. Se evita el uso del alcohol o de drogas narcóticas, excepto cuando esten prescritas por razones médicas, porque estas sustancias acaban aniquilando la mente. Lo mismo ocurre con el hábito de la murmuración, que debilita la confianza entre la gente y arruina el clima de unidad del que depende el progreso humano.
Entre los principios que promueve la Fe Bahá'í como vitales para alcanzar esta meta figuran:
· El abandono de todas las formas de prejuicio.
· Asegurar a las mujeres plena igualdad de oportunidades con los hombres.
· El reconocimiento de la unidad y relatividad de la verdad religiosa.
· La eliminación de los extremos de pobreza y riqueza.
· Conseguir la educación de todos.
· La responsabilidad de cada persona de buscar la verdad independientemente.
· El establecimiento de una federación mundial.
· Reconocer que la verdadera religión está en armonía con la razón y la búsqueda del conocimiento científico.



Los templos bahá'ís están abiertos a todos. Aunque varían mucho entre sí en estilo arquitectónico, todos tienen nueve lados y una cúpula central que simbolizan al mismo tiempo la diversidad de la raza humana y su unidad esencial.

Templo del Loto

El Templo bahá’í de la India, también conocido como el Templo del Loto, es uno de los 7 Templos Madre bahá’ís a nivel continental. A falta de la construcción del Templo de Chile, que cubrirá el subcontinente sudamericano, hay ya un Templo bahá’í en cada uno de los continentes del mundo. El templo de la India, perteneciente al asiático.
La construcción finalizó en 1986, y su arquitecto fué el persa Fariborz Sahba. Inspirado en la flor del loto, su diseño tiene 27 “pétalos” de mármol, formando nueve lados con nueve entradas. En su interior hay una capacidad de algo más de 2.500 personas, y mide 40 metros de altura.

Desde su apertura al público en 1986, ha recibido más de 50.000.000 de visitantes, convirtiendose así en uno de los edificios más visitados del mundo, más aún incluso, que la Torre Eiffel.

Templo de la luz

En la cima de un cerro, a 950 m de altura sobre el nivel del mar, se levantará esta construcción, un templo de carácter ecuménico, abierto a todos los credos, una superficie construida de 1.250 m2, con una capacidad para 600 personas con unas características arquitectónicas singulares, tanto por su diseño, en forma de flor, como por su estructura de nueve alas, que constituyen un gran espacio interior, destinado a la oración.
El templo de la Luz estará formado por nueve hojas de alabastro por la cara interior y cristal fundido por la exterior, con un entramado de acero en cada una que hará de soporte para los 30 metros que mide cada una de estas piezas. La disposición de las hojas forma el domo que cubre el espacio único, libre de lÌneas rectas para otorgar un concepto de movimiento interior.
Una idea inspirada en la naturaleza y materializada por la oficina canadiense Hariri Pontarini Architects, su arquitecto, Siamak Hariri, lo diseñó con alabastro translúcido en forma de follaje para que pueda recibir toda la luminosidad exterior y para que pueda reflejarla hacia el exterior. El templo se ubicará en un predio de 110 hectáreas, en la localidad de “Casas de Chacabuco”, al norte de Colina, en el sector de “Tahuiltaca”, Chile.
En respuesta a los cambios de temperatura diaria del orden de 17°C, la envoltura del edificio está sujeta a condensación continua.Como alternativa al lavado diario de la fachada, se ha optado por incrementar la temperatura de la superficie de la envoltura exterior, para que sea mayor que la del momento de rocío. También se ha considerado una reserva térmica que retenga suficiente calor para elevar la temperatura de la cubierta del edificio al nivel requerido. La temperatura de la reserva se mantiene con el desecho de calor interno del edificio.En el interior no cuenta ni con imágenes ni simbolismos, sólo con escaños para el recogimiento. La idea es que refleje todos los credos y ninguno se sienta ni representado ni excluido, como no podía ser de otra manera, tratándose de un templo encargado por la Fe Bahá´í.
El entorno también es fundamental, por lo que se realizará todo un proyecto de paisajismo encargado a Juan Grimm, donde se contempla la reforestación del lugar, para que la construcción no sea un elemento invasivo sino relacionado con las características campestres tan particulares del lugar.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El coleccionista

José Lázaro Galdiano (Beire, Navarra, 1862 - Madrid, 1947) fue financiero, editor, gran bibliófilo, coleccionista de arte y miembro del patronato del Museo del Prado. Viajero infatigable, reunió una biblioteca de más de 20.000 volúmenes y una colección de más de 12.000 piezas de arte, entre las que destacan 750 pinturas, la mayor parte de autoría española, que abarcan del gótico al romanticismo.
Tras cursar la carrera de leyes en Valladolid y Barcelona y ejercer el periodismo en esta última ciudad, en 1888 se estableció en Madrid. Su espíritu inquieto y emprendedor, su pasión por la literatura y su afán de abrir España a Europa le llevan a crear, en 1889, una editorial y una revista con el mismo y significativo nombre, La España Moderna. La España Moderna fue una editorial única en su tiempo, por considerarse como una de las mayores iniciativas culturales de su época y como una tarea de mecenazgo ante el depauperado mundo intelectual y cultural del momento. Lázaro dedicó a este esfuerzo su tiempo y su dinero, pues se trataba de una iniciativa realmente vivida, sentida y dirigida por él.
Lázaro conoció a doña Emilia Pardo Bazán que en aquellas fechas mantenía una relación con Pérez Galdós, pero el encuentro con Lázaro dio lugar a un fugaz episodio amoroso, que llegó a ser de dominio público; don Benito se enteró de aquella infidelidad y más tarde doña Emilia confesará su falta -un error momentáneo de los sentidos- y pedirá perdón. El romance se transformó en una sólida y provechosa amistad para ambos, especialmente para Lázaro, porque doña Emilia fue una eficaz colaboradora en la empresa que se propuso Lázaro, incluso dedicándole una de sus novelas La insolación, obra que fue calificada por Clarín de "boutade pseudoerótica" de la ilustre dama. Así, pronto surgirían las diferencias entre Clarín y Lázaro, que siempre mantuvo una postura firme en contra de quienes insultaban a sus amigos y colaboradores.
La tres veces viuda y millonaria argentina con la que se casó Lázaro Galdiano en 1903 no había tenido demasiada tranquilidad para gozar de las cosas de este mundo. Con sólo 17 años, se casó con el español Francisco Ibarra Otaola, un rico residente en aquel país. De ellos nació el único hijo que le sobreviviría. Tras enviudar, volvió a casarse con el periodista gallego Manuel Vázquez Barros de Castro también residente en Argentina, que le dio una hija. El matrimonio fue muy breve porque tres años después, viuda de nuevo, volvió a casarse con el porteño Pedro Gache que también le dio un hijo. Nuevamente viuda, con 47 años, Paula Florido y Toledo (1856-1932) conoció a Lázaro Galdiano, además de un amante esposo, un hombre muy culto, apuesto y dotado de uan extraordinaria capacidad e inteligencia para las finanzas.
Se imponía una residencia a tono con el poder adquisitivo de la pareja y mandaron construir una casa-palacio con jardín. El proyecto fue encargado a José Urioste en 1903 y fue reformado por los arquitectos Joaquín Kramer y Francisco Borrás, siguiendo precisas indicaciones de Don José Lázaro. Así, de acuerdo con la moda preponderante, Lázaro elige el estilo neorrenacentista para la construcción del edificio e incorpora al mismo elementos clasicistas tomados de Ventura Rodríguez. Parque Florido, que así se denominaría la residencia en honor de su propietaria, sirvió de escenario para las tertulias literarias y artísticas de un significativo grupo de españoles de principios de siglo. Actualmente es la sede del Museo Lázaro Galiano donde se conserva toda su colección.
Desde el principio de su matrimonio, José Lázaro Galdiano sorprendía cada año a su esposa con dos abanicos: uno el día de su cumpleaños, el 15 de enero, y otra el día de su santo, el 29 de junio. Así hasta 87 abanicos que se conservan.
Pero un día los salones se cerraron y los abanicos se plegaron para siempre. Ocurrió durante los años difíciles de la pareja, tras el fallecimiento de los dos hijos menores de Paula, en 1916 y 1919. Dese entonces el luto se instaló en la casa y cuando Paula murió en el otoño de 1932, a Lázaro le resultó insoportable aquel palacio que dejo de ser su residencia habitual.
Legó su colección al Estado español y en 1951 se creó la Fundación Lázaro Galdiano para la conservación de su patrimonio. En ella se estableció desde 1954 la redacción de Goya. “Revista de Arte”, publicación viva y de referencia internacional en Historia del Arte.

martes, 20 de octubre de 2009

Vivir o morir matando

El pueblo romano necesitaba entretenimiento y sus gobernantes se lo proporcionaban de diversas maneras: una de ellas, la más cruel, enfrentaba hombres contra hombres hasta la masacre; sólo la valentía de los contendientes los libraría de la muerte, eso si la muchedumbre lo consideraba oportuno, entonces y sólo entonces, levantarían sus dedos pulgares, agitarían sus pañuelos y gritarían: «¡Misum!», es decir, «vida», para el vencido. Si éste no hubiese complacido a la concurrencia, el gesto sería apuntar el pulgar hacia abajo exclamando: «¡Yugula!», «degollamiento» para el perdedor.
Gladiador, del latín gladiator, etimológicamente significa el que lucha con la espada. Los orígenes de las luchas entre gladiadores se sitúan en el periodo etrusco. En ese tiempo recogemos los primeros testimonios que nos hablan de combates realizados para honrar a ilustres ciudadanos o guerreros fallecidos. Esas prácticas fueron asimiladas por los romanos primigenios y tardaron poco en ser incorporadas a las costumbres de aquella civilización. Lo que en principio fue un puro asesinato de esclavos y enemigos prisioneros, se convirtió, paulatinamente, en luchas profesionalizadas.
«Soportaré ser quemado, herido, golpeado y asesinado por la espada». Estas palabras encabezaban el juramento de cualquier gladiador romano y en ellas se encerraba toda una filosofía vital que orientaría las acciones de unos hombres dedicados en cuerpo y alma a la supervivencia.
En la época republicana de Roma los notables pagaban abundantes sumas para contratar los servicios de estos hombres. En el año 264 a.C. queda reflejado un combate entre tres parejas de gladiadores para conmemorar el funeral de Juno Bruto. En Hispania el primer combate de gladiadores fue organizado en el 206 a.C. por Cornelio Escipión el Africano, con el propósito de honrar la memoria de su padre y tío, desaparecidos hacía pocas fechas. Otro claro impulsor fue Julio César, que no reparó en gastos a la hora de convocar grandes fastos que le sublimaran como líder de los romanos.
Durante todo el siglo I a.C. la popularidad de los potentes gladiadores se incrementó notablemente; miles de ellos morían en las arenas de los circos. La crueldad llegó a tal extremo que el propio Octavio Augusto se vio obligado a dictar normas reguladoras de aquellos sanguinarios eventos. Protocolos muy difíciles de acatar para un fervoroso público ávido de sensaciones.
El Imperio potenció y ensalzó la figura del gladiador, convirtiéndolo en un semidiós al que se le otorgaban presuntos poderes mágicos.
Los gladiadores eran habitualmente esclavos, reos de guerra o condenados por delitos graves. Bien es cierto que, en numerosas ocasiones, algunos ciudadanos libres o legionarios de mermado patrimonio se incorporaban a las escuelas de adiestramiento con el fin de intentar mejorar una precaria situación. Asimismo, queda constatado en diferentes fuentes escritas y arqueológicas que las mujeres participaron en estos sangrientos espectáculos; asunto que no fue bien visto por algunos intelectuales de la época, como Juvenal o Séneca.
El propio y trastornado emperador Commodo, se preocupó en fomentar su imagen de luchador circense. El mismo aseguraba haber participado en 735 combates sin recibir un solo rasguño, lo que le motivó a autoconcederse el título de vencedor de mil gladiadores. Commodo fue un criminal, vicioso y perturbado. De nada sirvió el celo que su padre, Marco Aurelio, puso en la preparación de un hijo que no merecía el más mínimo reconocimiento. Era frecuente verle ceñir los atributos del dios Hércules, del que se creía una reencarnación, para visitar el circo y allí masacrar a decenas de infelices disfrazados de animales. No fue el general Máximo el que lo mató; ese mérito hay que atribuírselo al atleta Narciso, que, a instancias de la amante de Commodo, lo estranguló.
Pero ¿qué premios esperaba el gladiador por su esfuerzo? Varios y en este orden: seguir vivo, mejorar su situación económica y, finalmente, la tan ansiada liberación, que llegaba cuando un gran luchador acreditaba poseer cuantiosas victorias ganando de ese modo el respeto y la admiración de un pueblo entusiasta con sus héroes. Al liberado se le entregaba la rudi o espada de madera, signo supremo de la libertad para un gladiador. Los festejos en Roma eran constantes. En el siglo I d.C. el emperador Vespasiano mandó construir el anfiteatro Flavio, conocido por todos como el Coliseo. En ese magno recinto ovalado con capacidad para casi 50.000 personas se dieron cita las celebraciones más importantes del Imperio romano. En los 30.000 metros cuadrados que ocupaba se encontraban los subterráneos donde se ejercitaban los gladiadores, además de espacios habilitados para albergar centenares de bestias que, posteriormente, subirían en plataformas a la arena. Muchos emperadores utilizaron los juegos para complacer y tomar el pulso de la sociedad.
Antes de la lucha, los gladiadores desfilaban ante la multitud con sus vistosas indumentarias. Después se situaban frente al emperador y, levantando sus brazos armados, emitían el famoso saludo: «¡Ave César, los que van a morir te saludan!» Acto seguido, realizaban un pequeño entrenamiento y, sin más, se entregaban a una lucha violenta y feroz por parejas, jaleados por un populacho que, previamente, había cruzado sus apuestas.
Existieron muchos tipos de gladiadores, diferenciados gracias a las armas y defensas que utilizaban: los secutores iban armados con espada y escudo, lo que les proporcionaba extremada agilidad, convirtiéndoles en temibles para el combate; los tracios utilizaban rodela y puñal corto; los retarii manejaban redes emplomadas y afilados tridentes; los mirmillones usaban espada larga y grandes escudos; los essedarii combatían a caballo o en carros de guerra. También existían gladiadores especializados en la lucha contra animales. Cada victoria de Roma era celebrada con enormes matanzas en sus anfiteatros. Una de las más destacadas fue la organizada por el emperador Trajano después de su victoria en la Dacia, que reunió a más de 10.000 gladiadores que estuvieron luchando y muriendo a lo largo de varias semanas para mayor gloria del Imperio. Cuando los espectáculos de gladiadores eran organizados por las instituciones romanas se convertían en gratuitos, no obstante, surgieron empresarios privados que montaron combates por su cuenta.
La llegada del cristianismo provocó críticas que enflaquecieron el ánimo de los romanos hacia lo que había sido uno de sus espectáculos más valorados durante siglos. Fue Honorio quien, en el año 404, decidió acabar con los choques mortales entre gladiadores.
Juan Antonio Cebrián

R. Amundsen por J.A. Cebrián


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martes, 13 de octubre de 2009

Los niños son osos

Para la madre,
el niño es antes del parto, oneroso;
doloroso, en el parto
y después del parto, gravoso.
Gregorio IX
Decretales

miércoles, 7 de octubre de 2009

Piedra movediza



















Esta mole de granito de más de 300 toneladas de peso extrañamente se mantenía en delicado equilibrio al borde del cerro en la sierra de Tandil (Argentina) desafiando la ley de la gravedad.
El desafiante equilibrio de la piedra movediza de Tandil terminó el jueves 29 de febrero de 1912. Ahora yace partida en 3 pedazos principales al pie del cerro.

viernes, 2 de octubre de 2009

Todo negro


Ardi

Ardi es el nombre con que se ha bautizado a el esqueleto más antiguo de un homínido hallado hasta el momento. El Ardipithecus ramidus vivió hace 4,4 millones de años, era hembra, medía 120 centímetros, pesaba unos 50 kilogramos y vivió en la famosa región de Afar en la actual Etiopía.
Se trata del pariente más cercano al antepasado común de humanos y simios.
En la investigación han participado 47 científicos de 10 países diferentes por un equipo dirigido por el estadounidense Tim White. Sus conclusiones son el resultado de 17 años de investigaciones.
Hasta ahora eran los australopitecos -representados sobre todo por la famosa Lucy, que vivió hace 3,2 millones de años y fue hallada en 1974-, los antepasados más antiguos conocidos del hombre.
Ardi tiene las manos prácticamente completas, lo que significa un tesoro para los paleontólogos. Sus muñecas indican que podía subirse a los árboles pero no lo hacía con la soltura de los actuales monos, pero si eran ya relativamente diestras para manejar objetos.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Nacimiento de un personaje



Que Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930) fuera médico y el genio creador del Sherlock Holmes, son hechos conocidos. Pero vamos a ver cómo nació su personaje de ficción.
Conan Doyle escogió para su gran creación literaria, el detective Sherlock Holmes, la personalidad y el método de trabajo del cirujano escocés Joseph Bell (1837-1911) hombre con unas facultades de observacion y dedución mucho más allá de lo corriente. Bell fue uno de los profesores a cuyas clases asistió Doyle en sus años de estudiante de medicina y ejerció una influencia decisiva en él. Bell estudiaba con precisión aspectos como el modo de caminar, el acento, las manos y la indumentaria de un paciente y con esta información podía llegar a deducciones asombrosas. El doctor Bell era consciente de que Doyle lo había tomado como referencia para su obra detectivesca y lo llevaba a gala. Siempre mantuvo interés en su alter ego e incluso prologó uno de los libros de Sherlock Holmes.
También para darle nombre a su criatura se inspiró en un médico de carne y hueso, pues obsequió a su personaje con el apellido del gran internista y humanista estadounidense Oliver Wendell Holmes (1809-1894), uno de los escritores que Doyle más admiraba.
Arthur Conan Doyle entendió perfectamente que su protagonista no podía narrar al lector sus propios éxitos, por lo que desde su primera aventura se encargó de ello su colega John H. Watson, licenciado en medicina por la Universidad de Edimburgo y doctor en medicina por la Universidad de Londres, ejerció en calidad de oficial médico con las tropas británicas destacadas en Afganistán, donde recibió una herida que acabó bruscamente con su carrera castrense. De ahí nace el Doctor Watson que compartió residencia con Holmes y se convirtió en compañero inseparable, ayudante y narrador de sus éxitos detectivescos. Digamos que Watson aprende con Holmes, como Doyle aprendió de Bell.
Sherlock Holmes hizo su primera aparición en 1887 con Estudio en Escarlata, donde Holmes y el doctor Watson se conocen.
Para buscar residencia a su personaje, Doyle preguntó al famoso dermatólogo Malcolm Morris (1847-1924) si se le ocurría que barrio de Londres podía ser adecuado para su personaje y éste le propuso que podía ser buena idea alojarle en el número 21 de la calle Baker, antigua residencia de su abuelo.
En el detective de ficción, habitante del 221 B de Baker Street y perpetuado en 56 historias y 4 novelas, Doyle utiliza el método deductivo-inductivo de Bell y despliega el positivismo racional que caracterizó al Siglo XIX.


“La importancia de lo infinitamente minúsculo es incalculable…
Joseph Bell

“Usted conoce mi método. Se fundamenta en la observación de pequeñeces”
Sherlock Holmes

"El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones."
Oliver Wendell Holmes

jueves, 24 de septiembre de 2009

Ciencia


Tened paciencia

y tendréis ciencia.


Baltasar Gracián
(S: XVII)

domingo, 20 de septiembre de 2009

Elegía Pura


Aquí no pasa nada,
salvo el tiempo:
irrepetible
música que resuena,
ya extinguida,
en un corazón hueco, abandonado,
que alguien toma un momento,
escucha
y tira.

Ángel González

jueves, 17 de septiembre de 2009

El humillador

Hans-Joachim Litten fue un abogado alemán que, el 8 de mayo de 1931 y a petición suya, el mismísimo Adolf Hitler, líder del Partido Nacionalsocialista, se vio obligado a comparecer en los estrados como testigo ante un tribunal. ¿La causa? El ataque perpetrado el 22 de noviembre de 1930 por un comando de camisas pardas de un grupo de asalto (SA) contra el Palacio Edén y en el que hirieron a tiros a Willi Köhler, de 21 años; Norbert Budzinski, de 20, y Walter Braun, de 24.

Como abogado de la acusación particular contra los SA, Litten se enfrentó a Hitler y le acorraló. No supo responder de manera convincente a ninguna de las preguntas y cayó en numerosas y profundas contradicciones, quedando literalmente en ridículo.
Litten pagó con su vida el atrevimiento de haberse enfrentado en público al líder nazi, ya que tras la llegada de Hitler al poder en 1933, estuvo entre los primeros en caer bajo su puño.
Hans-Joachim comienza una peregrinación por numerosos establecimientos penitenciarios que culmina en Dachau. Son cinco años en los que Irmgard Litten emerge como una auténtica madre coraje, capaz de apelar a su origen ario y a sus credenciales nacionales y de reunirse con todos los cabecillas nazis con tal de conseguir la libertad de su hijo, contra quien nunca se formuló acusación alguna. La voluntad personal de Hitler y el temor de los nazis a que el abogado saliera de Alemania y contribuyera con su testimonio al desprestigio del régimen impidieron que éste se beneficiase de las amnistías decretadas por el Gobierno.
Cinco años más tarde fue hallado ahorcado en una letrina vestido sólo con una camisa. Había dejado una breve nota de despedida y otra con la explicación de su suicidio.
Litten es el protagonista del libro El hombre que humilló a Hitler de Benjamin Carter Hett.

Bolígrafo espacial

Paul Fisher, un americano especializado en los cojinetes de los motores de los bombarderos durante la Segunda Guerra Mundial, no podía imaginarse que llegaría un día en que revolucionaría la capacidad de escritura de los bolígrafos... y con ello, permitiría la comunicación entre los astronautas en el espacio exterior.
Después de invertir un millón de dólares en investigación, invento un cartucho que escribía en cualquier posición, gracias a un repuesto presurizado con gas nitrógeno.
Paul tenía otra misión en mente para su bolígrafo: introducir este cartucho único en la NASA.
El bolígrafo Fisher supero un exhaustivo test y fue consecuentemente aprobado para una misión espacial de prueba. En 1968 el Fisher Space Pen fue incondicionalmente autorizado y pedido para el uso de los astronautas en todas las misiones en el Espacio.
John McLeish, el relaciones Públicas oficial de la NASA, refiriéndose a Neil Armstrong y a Buzz Aldrin cuando estaban en cuarentena después de su regreso de la Luna, dijo: Si no hubiera sido por su Fisher Space Pen, los astronautas Armstrong y Aldrin deberían estar aún en la Luna.
La mochilla de supervivencia chocó contra un interruptor, rompiéndolo, mientras los astronautas subían al Modulo Lunar. Dicho interruptor tenía que poner en marcha los motores del Módulo para llevarlos hasta la nave espacial Apollo. Aldrin expuso el problema al Control de Tierra y un ingeniero se puso a trabajar en un duplicado del Módulo Lunar rompiendo de una forma parecida el interruptor.
En tierra sabían qua los astronautas habían dejado sus herramientas en el Apollo por la sencilla razón de aligerar peso. Del mismo modo sabían que Aldrin llevaba consigo un Fisher Space Pen y le dijeron que sacara la punta y aprovechara el hueco del bolígrafo para manipular adecuadamente el interruptor roto. Aldrin lo hizo.
Los motores se pusieron en marcha lo que les permitió volver finalmente a la nave Apollo.