sábado, 23 de enero de 2010

Caso Ben Barka

Ben Barka rodeado de sus "amigos"


Mehdi Ben Barka (en árabe, المهدي بن بركة) fue un político marroquí, activista por la independencia y más tarde disidente del régimen de Hasan II, cofundador de los partidos políticos Istiqlal y UNFP y figura dirigente del movimiento tercermundista. Nació en Rabat en 1920 y murió en extrañas circunstancias en París en 1965.
Mehdi Ben Barka nació en el seno de una familia de clase media baja: su padre era recitador del Corán en una mezquita y vendedor de té y azúcar. Mehdi asistió a la escuela coránica hasta los nueve años. La familia sólo tenía recursos para que uno de los hijos fuese a la escuela más allá de esa edad, y le tocó al hermano mayor, quien estudió en un colegio francés. Mehdi acompañó todos los días a su hermano y lo esperó en la puerta hasta la salida. La maestra francesa acabó por invitarle a entrar como oyente y se reveló como un estudiante excepcional. En su adolescencia frecuentó círculos nacionalistas. El movimiento independentista marroquí, que vio en él a un futuro cuadro, fue quien corrió con los gastos de sus estudios secundarios. Una beca de la Residencia (el gobierno francés en Marruecos) le permitió después realizar estudios universitarios en Argel y convertirse en el único marroquí de la época licenciado en Ciencias. Llegó a ser el primer licenciado en matemáticas de Marruecos.
Se destacó como dirigente estudiantil y líder de las fuerzas democráticas opuestas a la monarquía marroquí. Sus ideas lo obligaron a afrontar largos años de confinamiento, atentados, exilio forzoso y condenas a muerte. Fue elegido presidente del Comité Organizador de la Conferencia Tricontinental –aunque no llegó a participar en ella–, dirigida a la unidad de los movimientos revolucionarios en el mundo, que tendría como sede La Habana en enero de 1966.
La llegada de Ben Barka el 28 de octubre de 1965 al aeropuerto parisino de Orly era esperada por Marcel Le Roy Finville, directivo del contraespionaje francés, y su subordinado Antoine López, jefe de escala de la terminal aérea. Previamente, López facilitó la entrada al país por el mismo aeropuerto de un equipo de la inteligencia marroquí encabezado por su jefe Ahmed Dlimi, al que se incorporaría el ministro del Interior, general Oufkir, y les proporcionaría todo tipo de ayuda logística para el éxito del secuestro en el que directamente participaron Jean Palisse, Julian Le Ny, Pierre Dubail y George Boucheseiche, agentes del SDECE especializados en ese tipo de acción.
Ben Barka había sido contactado meses antes por un hombre llamado Georges Figon, que se presentaba como productor de una película sobre la descolonización, titulada Basta!, que iba a ser dirigida por el cineasta Georges Franju, con guión de Marguerite Duras; Ben Barka debía ser el «asesor histórico». En realidad no existía tal proyecto de película, aunque tanto Franju como Duras llegaran a creer que sí: era todo un cebo montado por Figon.
El viernes 29 de octubre al mediodía, cuando iba a su cita con Franju en la cervecería Lipp del céntrico Boulevard de Saint Germain, fue detenido por los policías franceses Louis Souchon y Roger Voitrot y conducido a una villa en las afueras de París, propiedad de Boucheseiche, quien había sido colaborador de la Gestapo alemana durante la Segunda Guerra Mundial. El estudiante marroquí Thami Azemmuri acompañaba a Ben Barka cuando fue secuestrado y alertó al hermano de este, quien organizó de inmediato una campaña de denuncias ante la prensa y las autoridades francesas.
En la villa los agentes marroquíes lo torturaron durante todo el día y la noche hasta que llegó el general Oufkir en estado de embriaguez, el hombre que finalmente lo asesina al amanecer del 30 de octubre, clavándole una daga en el pecho. El cuerpo nunca apareció y las circunstancias de su muerte todavía presentan numerosas incógnitas. Algunas versiones suponen que el cadáver fue enterrado en suelo francés o que su cabeza fue llevada como trofeo al Rey Hassan II.
Ahmed Bujari, un antiguo miembro de la seguridad marroquí, declara al diario francés Le Monde en junio de 2001 que el cuerpo de Ben Barka llegó a Marruecos en la noche del 31 de octubre y fue disuelto en un gran recipiente lleno de ácido, en el centro de detención de la policía, bajo la supervisión de un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos conocido como coronel Martin. Según Bujari, la CIA dio apoyo a la operación, interesada en frustrar la Conferencia Tricontinental. La CIA reconoció en 1975 que poseía 1.800 documentos sobre Ben Barka y su desaparición, los cuales se mantienen clasificados.
El ambicioso general Oufkir participó en un malogrado golpe de Estado contra el Rey Hassan II en 1971 y fue ejecutado, según versiones, por el propio monarca, y sus cómplices franceses se convirtieron en sospechosos, por lo que fueron eliminados y sus restos desaparecieron para siempre. Ese mismo año, Azemmuri fue encontrado muerto en París, ahorcado con una cadena de bicicleta, acto que la policía calificó de suicidio.
Las investigaciones convertidas en un suceso internacional habían tomado un giro inesperado cuando el 10 de enero de 1966 la prensa francesa publicó las declaraciones de George Figón, prófugo de la justicia, bajo el título de «Yo he visto matar a Ben Barka», en las que hacía revelaciones sobre la participación de los servicios secretos franceses en el secuestro y asesinato e incriminaba al general Oufkir y a Ahmed Dlimi. El 17 de enero de 1966 fue encontrado muerto en su domicilio en París. Según la policía, se suicidó disparándose un tiro en la cabeza.
Los Estados francés y marroquí han negado siempre cualquier implicación oficial en el caso. Marruecos, desde la muerte de Ufqir en 1973, ha admitido la participación del general en el secuestro, pero atribuyéndola a un acto individual producto de su enemistad personal con Ben Barka, y no a un plan institucional.



http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/videos/misterio-tumba-ituren/20090524ctoultpro_12/
Otra visión de lo que pudo haber ocurrido nos la dio Iker Jiménez en su programa Cuarto Milenio con el título El misterio de la tumba de Ituren. Sin embargo hay un "pequeño" detalle que se me escapa. Por más que he buscado y rebuscado, no encuentro la figura de la secretaria en ninguna otra parte y el video poco ayuda ya que tampoco habla de su identidad. Una pena.

1 comentario:

Senovilla dijo...

Interesante historia

Un abrazo.