Ayer la Reina presididó la puesta en marcha de esta nueva nueva iniciativa, a través de la Fundación Reina Sofia cuyo objetivo es concienciar a la sociedad de la necesidad de la investigación para luchar contra el alzheimer. Cualquier persona puede colaborar con esta iniciativa donando uno de sus recuerdos preferidos, a través de una foto, un vídeo o escribiéndolo en una carta. También tendrán la posibilidad de colaborar apadrinando uno de los recuerdos ya donados anteriormente por otra persona, mediante una cantidad económica, que se destinará íntegramente a la investigación del Alzhéimer.
La iniciativa, enmarcada en el Año Internacional del Alzheimer 2011, está poyada por los principales medios de comunicación y tiene como propósito “contribuir a sensibilizar sobre la importancia de la inversión en investigación científica para avanzar en la lucha contra el Alzheimer y las enfermedades neurodegenerativas relacionadas”.
En 2007, cuatro jóvenes de Turin pusieron en marcha el Banco de la Memoria, un proyecto que pretendía recopilar en la web las historias y recuerdos de los ancianos, a través de entrevistas en vídeo, de las experiencias y de anécdotas de personas nacidas antes de 1940, bajo forma de "cuentos" de 10 minutos. Su objetivo, salvar el patrimonio de sabiduría, experiencia y conocimiento acumulado durante toda una vida y ponerlo a disposición de todo el mundo.

Se instalaron docenas de compañías -entre ellas 64 inglesas- que invirtieron millones y millones, emplearon a 12.000 obreros y llegaron a producir 6,5 millones de toneladas anuales de hierro. Pero en dichas minas, el mineral no siempre tenía la calidad deseada, cuando el hierro era de gran pureza, el operario inglés colgaba un letrero en la puerta de la mina donde se leía: “All Iron” (todo hierro). La paga entonces era doble.











En 1979 fue hallado muerto en su dormitorio. Parte de sus teorías y pronósticos fueron encontrados esparcidos y a medio quemar, estos documentos habían sido incendiados y quien lo hiciese trató de romper los anuncios de pronósticos futuros, pero al parecer se arrepintió, pues algunas hojas se salvaron. Hoy se conservan en el museo de Faenza que lleva su nombre. Entre los documentos rescatados se encuentran 103 previsiones de sismos, de los cuales 61 se sitúan en Italia. 







