martes, 18 de septiembre de 2007

Frases de Diderot

  • El primer paso hacia la filosofía es la incredulidad.

  • Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.

  • El que te habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos.

  • La ignorancia está menos lejos de la verdad que el prejuicio.

  • Una revolución que se retrasa un día, quizás no se haga jamás.

Saga virtuosa

La familia García Sitjes es sin duda la más ilustre de todas las que España ha dedicado al mundo de la ópera. El padre, Manuel García (1775-1832), fue uno de los tenores más famosos de Europa; la madre, Joaquina Sitjes (1780-1864), una cantante acreditadísima; el hijo mayor, Manuel (1805-1906), barítono excelso, el mejor maestro de canto del mundo y padre del laringoscopio; la hija pequeña, Paulina (1821-1910), conocida como La Viardot, al adoptar el apellido de su marido, el director de teatro Luis Viardot (1800-1883), fue no sólo soprano del máximo prestigio sino una de las mujeres más relevantes de la cultura europea en el siglo XIX. Se retiró de los escenarios en 1860, en pleno esplendor de su carrera y se estableció en su casa de París dedicándose a la composición (dejándonos varias operetas, mazurcas y canciones líricas) convirtiéndose con el tiempo en la amante y la musa del escritor Iván Turgueniev (1818-1883); pero a todos superó el genio, la gracia y la novela vital, tumultuosa y breve, de la hija segunda, María Felicia (1808-1836), conocida por el nombre artístico de La Malibrán, al adoptar el apellido de su marido. Fue la primera víctima de la prensa rosa. Era versátil, culta, comprometida políticamente. Hablaba cinco idomas, cantaba, tocaba el piano, dibujaba, componía, hacia punto, montaba a caballo…
En 1835 consiguió el divorció de su marido gracias al Marques de Lafayette quien se dice estaba perdidamente enamorado de la cantante y se casó con el violinista y compositor belga, fundador de la escuela de Bruselas, Charles de Beriot (1802-1870) con el que ya había tenido un hijo.
Las características de la voz de la mezzo eran resaltadas por todos sus contemporáneos, especialmente por Rossini, quien la llegó a calificar de “única”. Además de cantante también es notable su faceta de compositora, nos ha dejado una amplia serie de nocturnos, romanzas y canciones.
El 14 de septiembre actúa en Manchester y en las repeticiones, tras una portentosa actuación, cae fulminada en el escenario. Sobrevivió sólo nueve días a una caída accidental de un caballo. Al morir, tenía 28 años y era la cantante más famosa del mundo. Artistas de la talla de Rossini, Donizetti, Bellini, Chopin, Mendelssohn y Liszt se contaban entre sus admiradores.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Nuestros cerebros

La doctora Louann Brizendine, neurobióloga de la Universidad de California, es una de las personas que más sabe en el mundo sobre la influencia de las hormonas en el cerebro femenino. En el centro específico para mujeres que dirige en San Francisco lleva años investigando y tratando los cambios de humor, la ansiedad o las disfunciones sexuales asociados a los niveles hormonales.
Según ella, las mujeres tienen un 11% más de capacidad en la zona del cerebro dedicada a las emociones y a la memoria. De hecho, asegura que cuentan con neuronas espejo por lo que son mejores al observar las emociones de otros y evitan el conflicto.
Las mujeres cumplen el tópico ya que hablan el triple que los hombres, unas 20.000 palabras por día de media, mientras que de la boca de un varón salen sólo 7.000. En compensación, los hombres piensan en el sexo cada 52 segundos, mientras que ellas lo hacen nada más que una vez al día.
El síndrome menstrual cambia algunas de las partes del cerebro hasta un 25% cada mes. La memoria femenina guarda detalles del pasado emocional que los hombres no registran. Los hombres recuerdan mejor los eventos relacionados con una amenaza física.
En suma, la tesis de Brizendine es que los sexos tienen diferencias desde el cerebro. El de las mujeres es más ligero: pesa una media de cien gramos menos que el masculino, pero eso no implica que por tener un cerebro más liviano resulten menos inteligentes, pues el número de células es el mismo a pesar del menor peso, sólo cambia la densidad de éstas.

domingo, 16 de septiembre de 2007

sábado, 15 de septiembre de 2007

Dichos chinos

  • Uno no puede ser golpeado si no puede ser tocado
  • Puedes aplastar a una persona con el peso de tu lengua

  • Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi a un hombre que no tenía pies

  • Una gran ciudad es un gran desierto.

  • Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo

  • El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla

  • En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias

  • Hay que subir la montaña como viejo, para llegar como joven

Valiente Valentina

Hace 44 años, la Unión Soviética puso en órbita a la rusa Valentina Tereshkova, marcando un hito en la carrera espacial como la primera mujer en el cosmos. Después de ella, mujeres de otras nacionalidades han viajado al espacio, pero Valentina sigue siendo la única que vivió esa aventura absolutamente sola a bordo de una nave espacial.
El 16 de junio de 1963, la nave Vostok-6 despegó desde el cosmódromo de Baikonur con Tereshkova, de 26 años, como única tripulante. Su nombre en clave durante la misión fue Chaika (gaviota en castellano, Чайка en ruso). Se trataba de una misión llamada a resaltar el poderío tecnológico de su país en plena carrera espacial con EEUU y a enaltecer el "heroísmo de la mujer soviética".
Tereshkova, quien había ocultado a sus superiores que sufría de vértigos, pasó casi tres días infernales por los vómitos que le causó el mareo durante la navegación espacial. Pasadas las 70 horas y 50 minutos que gastó la nave en dar 48 vueltas alrededor de la Tierra, Tereshkova regresó como una heroína.

viernes, 14 de septiembre de 2007

¿Qué es poesía?


¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas? Poesía ... eres tú.

Gustavo Adolfo Bécquer

J.B.O. - Roots Bloody Roots

Reconvertidos

Frida KhaloAlbert Einstein
Amelia Earhart

El cuento más corto


Cuando despertó,
el dinosaurio todavía estaba allí.

Augusto Monterroso

Ojo de buey

Mi hermana no se atrevía a salir del camarote. A mediodía el ojo de buey situado junto a su litera se encontraba exactamente a 7 metros sobre el nivel del mar. En ese instante la marea subía a razón de 1 metro por hora.
Suponiendo que la velocidad con que sube la marea se duplique cada hora,
¿cuánto tardará el agua en cubrir el ojo de buey?

jueves, 13 de septiembre de 2007

La naparanoia

Los pacientes atacados de naparanoia sienten la extraña sensación de que nadie los persigue, ni está tratandoles de hacer daño. Esta situación se agrava a medida que creen percibir que nadie habla de ellos a sus espaldas, ni tiene intenciones ocultas. El paciente de naparanoia finalmente advierte que nadie se ocupa de él en lo más mínimo, momento en el cual no se vuelve a saber más nunca del paciente, porque ni siquiera puede lograr que su siquiatra le preste atención.

Luis Britto García

Matemática áurea

Si a Tales se le considera el primer matemático, a Pitágoras el padre de la matemática, a Téano se le considera la primera mujer matemática.
Pitágoras de Samos (Aprox. 582-500 a.C.) fue filósofo, astrónomo y matemático, fundó la escuela pitagórica, orden de tipo comunal y secreto, donde se daba una gran importancia a la educación tanto en hombres como mujeres. El lema de la escuela fue "todo es número" puesto que en la Naturaleza todo podía explicarse mediante números y su emblema el pentágono estrellado que ellos llamaban pentalfa (cinco alfas).
Téano, hija de Milón de Crotona (mecenas de Pitagoras, fue un célebre atleta griego que en los Juegos Olímpicos ganó 32 veces el premio), fue discípula y esposa de Pitágoras y se le atribuye haber escrito tratados de Matemáticas, Física y Medicina, y también sobre la proporción áurea. Pero su saber se ramifica en otras ramas del conocimiento como la astronomía, por lo que es también una precursora de la investigación científica. Fue la primera en plantear la existencia del número áureo como esencia del universo.
También se le atribuye, junto con su hija Pintis, un tratado sobre la castidad cuyo contenido, junto a las virtudes pitagóricas de prudencia, justicia, fortaleza y templanza y la congregación de los pitagóricos en una comunidad, parece sugerir los inicios de una vida conventual de meditación y recogimiento.
Como anécdota se cuenta que un discípulo joven se prendó de Téano en cuanto la vio y preguntó su edad a Pitágoras, quien le respondió: “Téano es perfecta y su edad es un número perfecto”. “Maestro, ¿no podría usted darme más información?”, insistió el enamorado, a lo que el pensador contestó: “La edad de Téano, además de ser un número perfecto, es el número de sus extremidades multiplicado por el número de sus admiradores que es un número primo”. El joven confundido se alejó. Nunca nadie supo si logró resolver o no el problema, lo que sí se supo es que nunca fue correspondido por ella.
Tras la muerte de Pitágoras, Téano continuó dirigiendo la escuela junto con sus dos hijas.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

El espectro del bosque

Religión

Lama honoraria

Entre las mujeres más conocidas en occidente por su búsqueda de libertad y espiritualidad nos encontramos con Alexandra David-Néel, que nació en París en 1868. Esta incombustible aventurera, experta orientalista, consiguió todo lo que se propuso, incluso ser la primera mujer que entrara en la ciudad prohibida de Lhasa, la capital del Tibet.
Antes de los veinte años ya contaba en su currículo con un libro de ideología anarquista prologado por Eliseo Reclús, un viaje en bicicleta a España, Italia y Suiza y estudios en la Sociedad Teosófica con Madame Blavatsky.
Había estudiado música y canto, y su buena voz le permitió debutar como diva de la ópera de Hanoi, apadrinada por el compositor Massenet.
Atraída por el budismo tibetano, aprendió sánscrito e inglés, y viajó por primera vez a Ceilán y la India en 1891 gracias a una oportuna herencia.
Durante una nueva gira, esta vez por África del Norte, conoció a Philippe Néel. En 1904 se casaron en Túnez y terminaron en 1911 por su marcha hacia su segundo viaje a la India.
En la India, conoce a Aphur Yongden, joven tibetano de 14 años que renunciará a todo con tal de seguirla y que se convertirá en su hijo adoptivo. Durante dos años viven en el Himalaya junto a los monjes budistas y luego recorren Japón, Corea y China. Dos años vivirá en el monasterio de Kum Dum (China), siendo admitida incluso en las ceremonias secretas, algo impensable para una mujer y menos aún occidental.
Hasta el final de sus días, esta indómita viajera permaneció lúcida, escribiendo artículos y preparando su biografía. A los 100 años renovó su pasaporte, «por si acaso», y pocos meses después emprendió el que sería su último viaje, el 8 de septiembre de 1969.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Escuela de felicidad

La Escuela Summerhill (Colina de Verano) fue fundada en 1921 en el pueblo de Leiston, Suffolk, a unos 160 km de Londres por Alexander Sutherland Neill.
A.S. Neill creyó que en Summerhill se alumbraba una nueva civilización. Su libro ”Summerhill”, publicado en 1960 tuvo un considerable éxito y en poco tiempo fue incluido en las listas de obras recomendadas en más de 600 universidades.
En Summerhill, ningún adulto tiene más derechos que un niño, todos tienen los mismos derechos. Todos deben ser libres, entendiendo la libertad como una construcción colectiva. La libertad no acaba cuando comienza la del otro, como defendían los iluministas, la libertad precisa que todos sean libres para existir.
La pedagogía tradicional supone que los niños tienen una tendencia natural al egoísmo, siendo necesaria una interferencia autoritaria por parte de la familia y la escuela, para desarrollar el altruismo. Summerhill parte del mismo supuesto pero no llega a las mismas consecuencias: el niño es egoísta pero ese egoísmo no es malo en sí mismo. El egoísmo infantil es una etapa del desarrollo del niño (tesis acorde con las investigaciones del psicólogo suizo Jean Piaget) que si se desarrolla naturalmente desemboca en el altruismo; existe un momento en el que el niño necesita de los demás y entonces su propio egoísmo le abre a la comunidad. Inculcar a los niños principios altruistas antes de que sean capaces de asimilarlos sólo produce individuos miedosos e hipócritas. O sea, la educación tradicional yerra en esa interferencia autoritaria, sin percibir que es justamente ese tipo de interferencia la que alimenta aquello que identifica como problema. Según Neill es solamente a través del miedo como se puede intentar forzar el interés de alguien.
En todo caso, fue y seguirá siendo una escuela referencial donde reinaba la vida, la alegría y el entusiasmo. Desde el paradigma de la libertad en este mundo enloquecido, contribuyó decididamente a revivir la única gran esperanza: la Educación universal de calidad y en equidad.

Frases de A. S. Neill

-Todo padre o maestro que inspira miedo es peligroso para la vida juvenil.


-El padre es un especialista que nunca estudió su especialidad.


-El mejor camino para llegar al embarazo pasa por la prohibición del sexo.


-El mal maestro es aquel que ha olvidado su infancia y que por lo tanto está totalmente fuera de contacto con los niños.


-Por regla general, los maestros son individuos ignorantes. Saben poco de psicología. Siguen el camino más fácil. Desde su punto de vista, el castigo archiva por lo menos la responsabilidad de investigar la causa. El castigo le asegura al maestro una vida tranquila. Lo abominable es que este sistema se aplica en escala universal, en las escuelas de todos los países.


-Temo que la producción en masa haya llegado para quedarse, tanto en el comercio como en la educación. Lo único que vale es el sistema, coactivo, la estandarización del carácter para que todos piensen en la misma forma, vistan en la misma forma, hablen en la misma forma. ¡La uniformidad ante todo! Y miles de pobres niños indefensos lloran y se sienten desgraciados en sus escuelas-fábricas.


-El humor denota igualdad. Se lo excluye premeditadamente del aula porque es un elemento nivelador. El humor liquidaría el respeto que exige el maestro porque su risa, mezclada con la de los alumnos, lo haría demasiado humano.

María Coronel

El enigma arranca en América, en 1629, cuando los franciscanos alcanzan por primera vez la entonces provincia de Nuevo México y descubren que alguien se les ha adelantado. Los indios, que se bautizaron masivamente a su llegada, les hablaron de una misteriosa Dama Azul que durante meses les preparó para aquel encuentro. El papa Urbano VIII y el rey Felipe IV ordenaron investigar el caso y concluyeron que la misteriosa Dama no fue sino una monja de clausura soriana -sor María Jesús de Ágreda- que, sin abandonar jamás su celda, fue capaz de manifestarse a más de diez mil kilómetros de distancia.
La peculiaridad de esta monja del siglo XVII, de nombre María Coronel, se enriquece por circunstancias prodigiosas como el haber sido la confidente de Felipe IV -quien no tomaba una decisión trascendental sin consultar previamente con ella y con quien intercambió una dilatada correspondencia -; el haber escrito una obra voluminosa, Mística Ciudad de Dios , dictada por la Virgen María y donde se describe con pelos y señales los años de infancia y mocedad de Jesús; y, por último, aunque no lo menos importante, el haber evangelizado a los indios de la Baja California, sin moverse ni un milímetro de su retiro conventual junto al Moncayo. Estamos, por tanto, ante un caso de bilocación.

domingo, 9 de septiembre de 2007

El mono científico

En cierta isla de las Antillas, había una vez una casa y junto a ella, un bosquecillo. En la casa moraba un viviseccionista, y en los árboles una tribu de monos antropoides. Vino a suceder que uno de éstos fue capturado por el viviseccionista, que lo tuvo un tiempo metido en una jaula en su laboratorio. Allí, el mono tuvo ocasión de espantarse mucho de lo que vio, pero también de interesarse profundamente por todo lo que oyó. Como tuvo la fortuna de escaparse en una fase temprana del experimento (que tenía el número 701), y de volver con los suyos con apenas una ligera herida en una pata, en conjunto pensaba que había salido ganando.
Nada más volver, dio en llamarse a sí mismo doctor y empezó a importunar a sus vecinos con una pregunta: "¿Por qué no son progresistas los monos?"

-No sé qué significa progresista -dijo uno, y le arrojó un coco a su abuela.

-Ni lo sé, ni me importa -dijo otro, columpiándose de una rama próxima.

-¡Oh, calla ya! -gritó un tercero.

-¡A paseo con el progreso! -dijo el jefe, un viejo conservador partidario de la fuerza física-. Intentad portaros mejor siendo como sois.

Pero cuando el mono científico consiguió estar a solas con los machos más jóvenes, le escucharon con más atención.

-El hombre no es más que un mono que ha medrado -explicó, colgando de la cola de una rama alta-. Al no disponer de un registro geológico completo, resulta imposible decir cuánto le tomó ascender, y cuánto nos tomaría a nosotros seguir sus pasos. Ahora bien, acometiendo enérgicamente in medias res un sistema mío propio, creo que conseguiremos asombrar al mundo. El hombre ha perdido siglos enteros con la religión, la moral, la poesía y otras zarandajas; tuvieron que pasar más siglos hasta que llegó a la ciencia como es debido, y sólo se ha iniciado en la vivisección anteayer. Nosotros lo haremos al revés, y empezaremos por la vivisección.

-¿Y qué es eso de la vivisección, por todos los cocos?

El doctor explicó en detalle lo que había presenciado en el laboratorio, y algunos de sus oyentes se mostraron encantados, pero no todos.

-¡Nunca había oído nada tan bestial! -exclamó un mono que había perdido una oreja en una riña con una tía suya.

-¿Y para qué sirve? -preguntó otro.

-¿Es que no lo veis? -dijo el doctor-. Viviseccionando a los hombres, descubriremos cómo estamos hechos los monos, y así progresaremos.

-¿Y por qué no viviseccionarnos unos a otros? -preguntó uno de los discípulos, de ánimo disputador.

-¡Qué vergüenza! -exclamó el doctor-. No pienso quedarme sentado escuchando estas cosas; por lo menos, no en público.

-¿Pero y si se trata de criminales? -preguntó el disputador.

-Resulta sumamente dudoso que exista algo como el bien o el mal: así pues, ¿de dónde sacaríamos a tus criminales? -repuso el doctor-. Además, el público no lo permitiría. Y los hombres sirven exactamente lo mismo: es el mismo género.

-Parece cruel para los hombres -dijo el simio con una sola oreja.

-Para empezar -dijo el doctor-, ellos dicen que nosotros no sufrimos y que somos lo que llaman autómatas; así que yo tengo perfecto derecho a decir lo mismo de ellos.

-Eso son tonterías -intervino el mono disputador-, y además, resulta autodestructivo. Si no son más que autómatas, nada pueden enseñarnos de nosotros mismos; y si nos pueden enseñar algo acerca de nosotros, ¡por todos los cocos!, entonces tienen que sufrir.

-Soy de tu opinión en buena medida -dijo el doctor-, y de hecho ese razonamiento es bueno sólo para las revistas mensuales. Admitamos que sufren. Bueno, pues lo hacen en el interés de una raza inferior necesitada de ayuda: nada puede haber más justo. Y además, sin duda haremos descubrimientos que les resultarán útiles a ellos mismos.

-¿Pero cómo vamos a descubrir nada -inquirió el disputador-, cuando ni siquiera sabemos qué tenemos que buscar?

-¡Que me corten la cola -gritó el doctor, irritado hasta perder la compostura-, si no eres el mono de mente menos científica de todas las Islas de Barlovento! ¡Saber qué buscar, estaría bueno! La verdadera ciencia no tiene nada que ver con eso. Se va viviseccionando, por si acaso; y si se descubre algo, ¿no es uno mismo el primer sorprendido?

-Tengo un último reparo -dijo el disputador-, y mira que no es que no piense que podría resultar bien divertido, pero los hombres son fuertes, y además tienen esas armas suyas.

-Por consiguiente, cogeremos bebés -concluyó el doctor.

Esa misma tarde, el doctor volvió al jardín del viviseccionista, sustrajo una de sus navajas por la ventana del tocador y después, en una segunda expedición, se llevó a su bebé del moisés de la habitación de los niños.

Se armó un buen jaleo en las cimas de los árboles. El mono de una sola oreja, que era un tipo bondadoso, acunó al bebé en sus brazos; otro le llenó la boca de nueces, y se dolió al ver que no se las comía.

-No tiene sentido común -dijo.

-Ojalá no llorara -dijo el mono de una sola oreja-, ¡se parece muchísimo a un mono!

-Basta de niñerías -dijo el doctor-, dadme la navaja.

Pero al oír esto, el mono de una sola oreja perdió el ánimo, le escupió al doctor, y huyó con el bebé a la copa del árbol de al lado.

-¡Anda y viviseccionate a ti mismo! -gritó el mono de una sola oreja.

Toda la tribu empezó a perseguirlo, chillando; el jaleo atrajo al jefe, que andaba por el vecindario, espulgándose.

-¿Qué está pasando? -gritó el jefe. Y cuando se lo hubieron contado, se pasó la pata por la frente, y empezó a dar voces-: ¡Por todos los cocos! ¿Qué pesadilla es ésta? ¿Cómo pueden unos simios rebajarse a tamaña barbaridad? ¡Devolved ese bebé a su sitio!

-No tienes una mente científica -le dijo el doctor.

-No sé si tengo una mente científica o no -replicó el jefe-, pero sí tengo un palo bien gordo y como le pongas una zarpa encima a ese bebé, te romperé la cabeza con él.

Así que llevaron al bebé al jardín ante la casa. El viviseccionista (que era un estimable hombre de familia) se llenó de contento, y fue tal su alivio, que emprendió tres nuevos experimentos en su laboratorio antes de que hubiera acabado el día.


Robert Louis Stevenson (1850-1894)

El buen sentido

El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen. En lo cual no es verosímil que todos se engañen, sino que más bien esto demuestra que la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos buen sentido o razón, es naturalmente igual en todos los hombres; y, por lo tanto, que la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas. No basta, en efecto, tener el ingenio bueno; lo principal es aplicarlo bien. Las almas más grandes son capaces de los mayores vicios, como de las mayores virtudes; y los que andan muy despacio pueden llegar mucho más lejos, si van siempre por el camino recto, que los que corren, pero se apartan de él.


Rene Descartes (1596-1650)
Fragmento de su "Discurso del Método"

Del tejo

En 1960 y 1982 el Instituto Nacional de Investigación del Cáncer de Estados Unidos analizó más de treinta mil plantas distintas (que contenían más de ciento catorce mil sustancias) para intentar encontrar nuevos candidatos para la lucha contra los tumores. Sólo cinco fueron sometidas a los últimos tests y sólo una se ha utilizado hasta el momento como medicamento: el taxol, actualmente uno de los medios más eficaces en la lucha contra el cáncer de ovarios y mamas.
La sustancia sólo ha tardado más de veinte años en pasar de las cortezas de los tejos a las farmacias.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Un brindis

El término brindis significa, del aleman "bring dir's", yo te lo ofrezco.
La tradición de chocar las copas parece ser que viene de tiempos medievales, cuando un rey ofrecía un vaso de vino a otro rey, este chocaba su copa con la de aquel para que sus vinos se mezclaran, así en caso de intentar ser envenenado el otro rey moriría también.
Pero como en todas las historias, hay otras versiones que adelantan mucho más, en el tiempo, los orígenes de los brindis. Estos lo sitúan en tiempos de los griegos, y tiene que ver con la muestra de confianza que el anfitrión ofrecía a sus invitados.

7 Hábitos Destructivos de las Personas Incompetentes

Por: Michael Lee, CPA

NÚMERO 1: PIENSAN, DICEN Y HACEN COSAS NEGATIVAS
• Sí. Ellos ven problemas en cada oportunidad.
• Se quejan de que el sol está muy caliente. Maldicen la lluvia por arruinar sus planes para el día. Culpan el viento por arruinar su cabello.
• Piensan que todos están en contra de ellos. Ven problemas pero nunca ven las soluciones.
• Cada pequeño pedazo de dificultad es exagerado al punto de la tragedia. Miran las faltas como catástrofes. Se desalientan fácilmente en vez de aprender de sus errores.
• Nunca parecen moverse hacia delante porque están siempre temerosos de salir de sus zonas de comodidad.
NÚMERO 2: ACTÚAN ANTES DE PENSAR
• Ellos se mueven basados en instintos o impulso. Si ven algo que les gusta, lo compran de una vez sin pensarlos dos veces.
• Luego ven algo mejor. Se lamentan y maldicen por no ser capaces de tomar ventaja de la rebaja.
• Luego gastan y gastan hasta que nada queda. No piensan sobre el futuro. Lo que persiguen es el placer que experimentaran en el presente.
• No piensan acerca de las consecuencias. Aquellos que se involucran en sexo inseguro, criminalidad, y similares están incluidos en este grupo.
NÚMERO 3: HABLAN MUCHO MÁS QUE LO QUE ESCUCHAN
• Ellos quieren ser la estrella del espectáculo. Por eso siempre se involucran en charlas que los harán héroes, incluso hasta el punto de mentir.
• A menudo no están conscientes que lo que están diciendo ya no es sensible por más tiempo.
• Cuando otras personas los aconsejan, cierran sus oídos porque son muy orgullosos para admitir sus errores.
• En sus mentes siempre están correctos. Rechazan las sugerencias porque los harán sentir inferiores.
NÚMERO 4: SE RINDEN FÁCILMENTE
• Las personas exitosas tratan los fracasos como piedras de escalera al éxito.
• Los incompetentes llaman a rendirse al momento de reconocer los primero signos de fracaso.
• Al principio, ellos pueden estar entusiasmados para empezar una labor. Pero luego pierden interés limpiamente rápido, especialmente cuando encuentran errores.
• Luego van y buscan por uno nuevo. La misma historia y los mismos resultados. Las personas incompetentes no tienen la persistencia para continuar y realizar sus sueños.
NÚMERO 5: INTENTAN TRAER OTROS ABAJO, A SU NIVEL
• Las personas incompetentes envidian a los individuos exitosos. En vez de trabajar fuerte para ser como ellos, estos incompetentes riegan rumores e intentan cada truco sucio para hacerlos caer.
• Podían haber preguntado a aquellos exitosos amablemente. Pero no, ellos son demasiado orgullosos. No quieren preguntar por consejo. Más aún, son demasiados negativos para conseguir algo.
NÚMERO 6: DESPERDICIAN SU TIEMPO
• Ellos no saben que más hacer. Pueden simplemente estar contentos con comer, emborracharse, observar TV, o peor, mirar hacia la pared en blanco sin pensamientos ningunos para mejorar sus vidas.
• Eso esta perfectamente bien para disfrutar una vez en cuando. Pero el tiempo debe ser manejado eficientemente para poder triunfar. Debe existir un balance apropiado entre trabajo y placer.
NÚMERO 7: TOMAN LA VÍA MÁS FÁCIL
• Si existen dos caminos para elegir, las personas incompetentes elegirán la vía más amplia con menos recompensas que la vía estrecha con muchos mejores precios al final.
• Ellos no quieren ningún sufrimiento o dificultad. Quieren una buena vida.
• Lo que estas personas no saben es que lo que usted siembra es lo que cosecha. Los esfuerzos y la acción no irán desapercibidos.
• Si solo estuvieran dispuestos a sacrificar un poco, serían mucho mejor.
• Las personas exitosas lo logran a través del intento y el error. Nunca se rinden. Están dispuestos a hacer lo necesario para conseguir lo que ellos aspiran en la vida.

Homenaje a Tesla

viernes, 7 de septiembre de 2007

El taumaturgo

Nació Gregorio cerca del Mar Negro, de una familia pagana. A este santo le pusieron el nombre de taumaturgo porque según decía la gente, desde tiempos de Moisés, no se había visto a un simple hombre conseguir tantos milagros como los que obtuvo él. Sus padres que eran de familia noble lo encauzaron hacia los estudios de las leyes. Cuando era joven tuvo que viajar a Cesarea, en Palestina, a acompañar a una hermana, y allá conoció al sabio más grande de su tiempo que era Orígenes, el cual había puesto una escuela de teología en esa ciudad. Desde el primer encuentro el sabio Orígenes se dio cuenta de que Gregorio poseía unas cualidades excepcionales para el estudio y lo recibió en su famosa escuela. Lo dedicó enseguida a que leyera todo lo que los antiguos autores habían escrito acerca de Dios y el joven se fue dando cuenta de que lo verdaderamente admirable y cierto acerca de Dios es lo que dice la Biblia, y se convirtió al cristianismo y se hizo bautizar. Fascinado por la personalidad de Orígenes, el joven Gregorio renunció a su antiguo plan de dedicarse a la abogacía y se consagró totalmente a los estudios religiosos. Más tarde dirá: "Cuando estábamos estudiando nuestro maestro Orígenes era para nosotros como un ángel de la guarda. Siempre cuidaba de nuestra alma con un interés increíble. Parecía que cuando íbamos a sus clases el ángel guardián no tenía nada que hacer porque el maestro Orígenes lo reemplazaba cuidando amorosamente el alma de cada uno de nosotros. Nos guiaba por el camino de la virtud no sólo con sus luminosas palabras sino con los admirables ejemplos de su buen comportamiento" (¡Quisiera Dios que los alumnos de hoy pudieran decir lo mismo de sus maestros!).
Al llegar a su patria, a su ciudad Neocesarea del Ponto, fue nombrado obispo, y empezó entonces una cadena incontable de milagros.
Se ha hecho célebre en la historia de la Iglesia la frase que dijo poco antes de morir. Preguntó: "¿Cuántos infieles quedan aún en la ciudad sin convertirse al cristianismo?" Le respondieron: "Quedan diecisiete", y él exclamó gozoso: "Gracias Señor: ese era el número de cristianos que había en esta ciudad cuando yo llegué a misionar aquí. En ese tiempo no había sino 17 cristianos, y ahora no hay sino 17 paganos".

Drip

"Number 5, 1948"

Este espectacular "drip" de Jackson Pollock es la pintura más cara jamás vendida, 140 millones de dólares, pese a que la exorbitante suma no ha sido totalmente confirmada (aunque tampoco desmentida).

Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera

sombra que me llevare el blanco día,

y podrá desatar esta alma mía

hora a su afán ansioso lisonjera;


mas no de esotra parte en la ribera

dejará la memoria en donde ardía:

nadar sabe mi llama la agua fría,

y perder el respeto a ley severa.


Alma a quien todo un dios prisión ha sido,

venas que humor a tanto fuego han dado,

medulas, que han gloriosamente ardido,


su cuerpo dejarán, no su cuidado;

serán cenizas, mas tendrán sentido;

polvo serán, mas polvo enamorado.


Francisco de Quevedo

jueves, 6 de septiembre de 2007

Nieve gráfica




El árbol de las diez mil imágenes

El abate Huc, un misionero Lazarista, en su Viajes en la Tartaria, el Tibet y la China, escribió que había visto aparecer caracteres tibetanos perfectos en las hojas de un Árbol que, según la leyenda, había brotado de la cabellera de Tsongkhapa (1357-1419) .
Huc nos dice que, según la leyenda tibetana, cuando la madre de Tsongkhapa, el famoso reformador budista, lo entregó a la vida religiosa, siguiendo la tradición: "Cortó su pelo y lo arrojó. Donde cayó, nació un árbol, cuyas hojas llevaban inscritos caracteres tibetanos."
«Sobre cada una de las hojas, transpiraban caracteres tibetanos bien formados. Todos eran verdes, algunos más oscuros y algunos más claros que la hoja misma. Nuestra primera impresión fue sospechar un fraude por parte de los Lamas; pero, al examinar minuciosamente todo detalle, no pudimos descubrir el más mínimo engaño. A nuestro juicio, todos los caracteres nos parecieron parte integrante de la hoja, recorridos por las mismas venas y nervios. La posición no era la misma en todas. En unas hojas los caracteres se encontraban en la parte superior, en otras en el medio y, en otras más, en la base o a un lado. Las hojas más jóvenes representaban los caracteres sólo en un estado de formación parcial.
También la corteza y las ramas, que se parecen a las de un árbol ordinario, están cubiertas con estos caracteres. Si se remueve un trozo de la vieja corteza, la nueva, que está detrás, exhibe los bosquejos individuales de los caracteres en un estado embrionario y, lo que es particular, a menudo, estos nuevos caracteres son distintos de los que remplazan.
A nuestro juicio, el árbol de las Diez mil Imágenes era vetusto. Su tronco, que tres hombres casi no podían abrazar, no supera los ocho pies. Las ramas, en lugar de crecer hacia arriba, se expanden en la forma de un penacho de plumas particularmente densas, algunas están muertas. Las hojas son siempre verdes y la madera, que es de un tinte rojizo, emite un aroma exquisito, similar a la canela. Los Lamas nos informaron que, durante el verano, alrededor de la octava luna, el árbol produce flores rojas gigantescas y extremadamente hermosas».
¿Quién dice esto? Un devoto misionero cristiano que fue intencionalmente al Tíbet con el objeto de probar que el Budismo era falso y el Cristianismo verdadero.

El más fuerte

Al hablar del animal mas fuerte del mundo, quizá pensamos en uno de esos grandes mamíferos, como el elefante, el oso o cualquier animal que nos cause la impresión de ser el mas fuerte. Sin embargo lo más curioso es que no se trata de una animal gigante, más bien de un pequeño insecto que a proporción resulta ser el animal más fuerte de nuestro planeta. ¿De quien se trata?
Se trata del escarabajo rinoceronte (Oryctes nasicornis). Este insecto puede soportar en su dorso una carga treinta veces mayor que su propio peso durante una hora. Mide unos 4.5 centímetros de longitud, su color es negro, tienen un par de alas negras llamadas élitros las cuales cubren las alas amarillas y membranosas que le sirven para volar.El escarabajo rinoceronte se llama así porque tiene un cuerno en su cabeza al igual que los rinocerontes. Este cuerno lo usan para escarbar con rapidez y enterrarse para poder escapar de algún peligro o de alguno de sus depredadores. Además los machos usan su cuerno para luchar con su contrincante y atraer a la hembra.
Los escarabajos rinoceronte son considerados benéficos dentro de la naturaleza ya que se alimentan de troncos en descomposición y de hojas secas, lo cual facilita la degradación de esta materia orgánica y como consecuencia se da una rápida transformación de estos elementos en nutrientes para hacer el suelo fértil.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

martes, 4 de septiembre de 2007

El gran Groucho

  • No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.
  • Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.
  • Partiendo de la nada alcance las más altas cimas de la miseria.
  • No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
  • ¿A quién va usted a creer, a mí o a sus ojos?
  • La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después un remedio equivocado.
  • Bebo para hacer interesantes a las demás personas.
  • Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.
  • ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
  • Inteligencia militar son dos términos contradictorios.
  • O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.
  • Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.
  • El matrimonio es la principal causa de divorcio.
  • ¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!
  • Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.
  • El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
  • Citadme diciendo que me han citado mal.
  • Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)

Sodoma y Gomorra

Gomorra era la ciudad que, según el Antiguo Testamento de la Biblia, fue destruida junto a Sodoma. Estaba situada en el valle de Sidim junto al Mar Muerto y eran dos de las cinco ciudades de la llanura, junto a Adma, Zoar y Zeboim.
La historia de Sodoma y Gomorra se lleva a cabo primordialmente en Genesis 19, ahí se relata por qué Dios juzgó indignos de "Su imagen y semejanza" a los habitantes de Sodoma y Gomorra. Dios decide tomarles la vida que les dió, pero antes de ejecutar su sentencia decide darles una última oportunidad y envía dos de Sus ángeles a la ciudad. Si Sus mensajeros pueden encontrar diez personas justas entre los habitantes de esa ciudad, ellos salvarían la ciudad de la destrucción a la cual se han sentenciado. Esa noche, mientras los mensajeros divinos se alistan a dormir en el hogar de Lot, toda la población masculina de la ciudad rodea la casa de Lot y acusan Lot de refugiar extranjeros sin haber sido "aprobados". Los hombres del lugar demandan que Lot les entregue los mensajeros para que los “conozcan” (“Yada”). Hay discusión entre los expertos sobre la interpretación de la palabra “Yada”, pero la traducción de Moffet como “violación violenta” es probablemente la más cercana al texto original. Lot llega a ofrecerles una de sus hijas para calmar la violencia de sus compatriotas y poder honorar el deber sagrado de hospitalidad al otro, al forastero.
Según el quinto libro de La Biblia, el Deuteronomio, atribuido a Moisés por los profetas, además de Sodoma y Gomorra también fueron destruidas Adma y Seboim, salvándose de la catástrofe la ciudad de Soar, que estaba más alejada, hacia donde huyó Lot con su familia.
Sodoma, Gomorra, Admá y Seboyim, las ciudades destruidas, estaban cerca del Mar Muerto, el Mar de Sal bíblico al cual apunta la conversión en sal de la mujer de Lot , cuya curiosidad, según el relato bíblico, sería castigada con desproporcionada crueldad (Génesis, 19, 25) .
Impulsada por el clero se ha extendido, dentro del imaginiario popular, la creencia de que la razón del castigo era la práctica de la homosexualidad (por lo menos masculina) por parte de los sodomitas, la cual pasó a llamarse sodomía. Sin embargo el versículo no describe ninguna relación (no hay consentimiento) homosexual sino una violación.
Blanckenhorn, que investigó el tema a fines del XIX, sugiere que las ciudades quedaron hundidas por un terremoto lo que es razonable teniendo en cuenta el hecho de ser una zona sísmica y que el Mar Muerto en esa zona (el bíblico Valle de Siddim) tiene una profundidad que oscila entre 1 y 6 m. Según la "Teoría de la licuefacción", es factible que un gran terremoto destruyera estas ciudades y provocara un descenso del nivel de las tierras ocupadas por ellas, quedando sus ruinas inundadas por las aguas del mar.
Todavía sigue presente , aunque a menudo más cerca de la coartada que de la creencia, cuando ante un desastre o una calamidad natural se habla de “Actos de Dios”.

50 años chupando

Entre 1956 y 1957 Enric Bernat Fontlladosa tuvo la idea de hacer un caramelo que se pudiera agarrar con un palo. La inspiración le vino de dos hechos: el mayor consumidor de caramelos es el público infantil y éste acostumbra a sacarse el dulce de la boca con la mano. Bernat se lanzó de lleno a su nueva aventura, que nació con el nombre de Chups. Para asegurarse la rentabilidad del producto, en 1959 adquirió todas las patentes que pudieran competir con su invento. Luego pasó a aprovisionarse de la madera necesaria para la elaboración del caramelo y a contratar la maquinaria adecuada. Por último, estableció un novedoso sistema de autodistribución, con la creación de la Compañía Comercial e Industrial de Zaragoza, que financiaba unos Seat 600 decorados con el dibujo del Chupa Chups.
En 1961, el nombre de la golosina quedó definitivamente concretado en Chupa Chups. Bernat se remitió al anuncio con que se presentaba al público: "Es redondo y dura mucho, Chupa Chups".
Con la vista puesta en los mercados exteriores, el producto necesitaba de un nuevo logotipo, del que, por una tarifa millonaria, se encargó de realizar Salvador Dalí. En ese momento, también se sustituye el palo de madera por uno de plástico, más higiénico y seguro.
En la actualidad, Chupa Chups lidera la clasificación de las multinacionales catalanas, emplea a unas 1.700 personas, tiene presencia comercial en 150 países y el 90% del volumen de ventas se produce fuera de España.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Proverbios del infierno


En tiempos de siembra aprende, en tiempos de cosecha enseña y en el invierno goza.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.
La senda del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
La prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad.
Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El gusano perdona al arado que lo corta.
Sumergid en el río a quien ama el agua.
El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.
Aquel cuyo rostro no irradia luz nunca será estrella.
La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo.
A la atareada abeja no le queda tiempo para la pena.
Las horas de la locura las mide el reloj, pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría.
Ningún alimento sano se atrapa con red ni trampa.
En años de escasez, usa número, peso y medida.
No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas.
Un cuerpo muerto no venga injurias.
El acto más sublime consiste en poner a otro delante de ti.
Si el necio persistiera en sus necedades llegaría a sabio.
La necedad es el atuendo de la bellaquería, la vergüenza es el atuendo del orgullo.
Las prisiones se construyen con piedras de Ley; los burdeles con ladrillos de religión.
La altivez del pavo real es la gloria de Dios.
La lujuria del chivo es la liberalidad de Dios.
La ira del león es la sabiduría de Dios.
La desnudez de la mujer es obra de Dios.
El exceso de pena ríe; el exceso de dicha llora.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar huracanado y la espada destructora, son porciones de la eternidad demasiado grandes para que las aprecie el ojo humano.
El zorro condena a la trampa, no a sí mismo.
El júbilo impregna; las penas engendran.
Dejad que el hombre vista la melena del león y la mujer el vellón de la oveja.
El ave un nido, la araña una tela, el hombre la amistad.
El egoísta y sonriente necio y el necio que frunce malhumorado el ceño han de considerarse sabios, y podrían ser medidos con la misma vara.
Lo que hoy está probado, en su momento era sólo algo imaginado.
La rata, el ratón, el zorro y el conejo vigilan las raíces; el león, el tigre, el caballo y el elefante vigilan los frutos.
La cisterna contiene; el manantial rebosa.
Un pensamiento llena la inmensidad.
Si estás siempre listo a expresar tu opinión, el vil te evitará.
Todo lo que es creíble, es una imagen de la verdad.
Nunca el águila malgastó tanto su tiempo como cuando se propuso aprender del cuervo.
El zorro se provee a si mismo; pero Dios provee al león.
Piensa por la mañana, actúa a mediodía, come al anochecer y duerme por la noche.
Quien ha sufrido tus imposiciones, te conoce.
Así como el arado sigue a las palabras, Dios recompensa las plegarias.
Los tigres de la ira son más razonables que los caballos de la instrucción.
Del agua estancada espera veneno.
Nunca sabrás lo que es suficiente a menos que sepas lo que es más que suficiente.
¡Escucha los reproches de los tontos! ¡Forman un título real!
Los ojos del fuego, las narices del aire, la boca del agua las barbas de la tierra.
El débil en coraje es fuerte en astucia.
El manzano nunca pregunta al haya cómo ha de crecer, tal como el león no interroga al caballo sobre cómo atrapar la presa.
Quien recibe agradecido da copiosas cosechas.
Si otros no hubiesen sido tontos, lo seríamos nosotros.
El alma rebosante de dulce deleite jamás será profanada.
Cuando ves un águila, ves una porción de Genio: ¡Alza la cabeza!
Tal como la oruga elige las hojas mejores para depositar en ellas sus huevos, el sacerdote lanza sus imprecaciones para los más dulces goces.
Crear una florecilla es labor de siglos.
La condena estimula, la bendición relaja.
El mejor vino es el más añejo; la mejor agua, la más nueva.
¡Las plegarias no aran! ¡Los elogios no cosechan!
Las alegrías no ríen. Las tristezas no lloran.
La cabeza lo Sublime; el corazón, lo patético; los genitales, la Belleza; manos y pies la Proporción.
Como el aire al pájaro o el agua al pez, así es el desprecio para el despreciable.
El cuervo quisiera que todo fuese negro; el búho, que todo fuese blanco.
La exuberancia es belleza.
Si el león recibiese consejos del zorro, sería astuto.
El perfeccionamiento traza caminos rectos; pero los torcidos y sin perfeccionar son los caminos del Genio.
Mejor matar a un niño en su cuna que alimentar deseos que no se llevan a la práctica.
Donde no está el hombre, la naturaleza es estéril.
La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída.
¡Suficiente! o demasiado.


William Blake

El chofer nuevo

Me lo cedió mi tío Hermenegildo, y me lo recomendó de un modo muy expresivo, diciéndome:
-¡Es un chofer único en el globo, créeme! Si dispone de un buen coche, este hombre consigue prodigios enormes, que en un circo le hubiesen hecho rico. Obedéceme y sírvete de él; tú tienes un coche estupendo y te mueres de tedio ¿no es cierto? Pues te juro, querido sobrino, que cediéndote un chofer como Melecio te pongo en condiciones de ser testigo, e incluso intérprete, de emociones inconcebibles, sin precedentes en el mundo de lo locomotivo. Porque como este chofer no existen dos.
Melecio Volodio, el chofer propuesto, que presenció el momento descrito, sonrió entonces con gesto misterioso. Y no bien concluyó mi tío su elogio, el chofer rozó levemente el borde izquierdo de su sombrero frégoli, color crepúsculo griego, se inclinó con un gentil movimiento y murmuró:
-Tómeme el señor, que conozco mi oficio...
Y sin otros incidentes que mereciesen ser escritos, Melecio Volodio quedó elegido chofer de mi «dieciséis cilindros», con cien duros de sueldo.
Doce excursiones, que tuvieron un epílogo tristemente quirúrgico, me convencieron en un solo mes de que como Melecio no existió en el Universo chofer ninguno.
Prescindo, diciendo esto, de su dominio peregrino del motor: Volodio no sólo conservó de continuo en los extremos de sus dedos los secretos de mi «Mercedes», sino que en el tiempo que vivió conmigo domesticó el motor de un modo mirífico, y el coche corrió, frenó y retrocedió obedeciendo como un perrito lulú los gestos de su chofer.
Pero éste mérito resultó pequeño y ridículo enfrente de otros méritos inconcebibles de Melecio Volodio.
Uno, sobre todo, me preocupó en extremo, y se convirtió de súbito en obsesión terrible de mis nervios.
El mérito en cuestión estribó, señores, en el frío desdén con que Melecio Volodio miró siempre el peligro.
¿Fue el desprecio de los bienes terrenos? ¿Fue un deseo de morir, fruto de desilusiones y de dolores ocultos? ¿Fue, simplemente, heroísmo? ¿O fue el gusto de servirme y el prurito de divertir, con emociones fuertes, mi vivir tedioso?
Lo ignoro; no lo se... Pero es lo cierto que siempre que el chofer nuevo puso en movimiento el motor de mi coche; ejecutó sorprendentes ejercicios llenos de riesgos y sembró el terror en los sitios por donde metió el coche; destrozó los vidrios de infinitos comercios, derribó postes telefónicos y luminosos, hizo cisco trescientos coches del servicio público, pulverizó lo esqueletos de miles de individuos, suprimiéndoles del mundo de los vivos, en oposición con sus evidentes deseos de seguir existiendo; quitó de en medio todo lo que se le puso enfrente; hendió, rompió, deshizo, destruyó; encogió mi espíritu, superexcitó mis nervios; pero me divirtió de un modo indecible, porque Melecio Volodio no fue un chofer, no; fue un «simún» rugiente.
¿Por qué este furor, este estropicio continuo? ¿Por qué, si Volodio dominó el coche como no lo dominó ningún chofer de los que tuve después?
Hice lo posible por conocer el fondo del misterio, y lo logré por fin.
-¡Melecio!- le dije, volviendo de un terrible circuito que produjo horrendos efectos destructores-. Es preciso que expliques lo que ocurre. Muchos infelices, muertos por nuestro coche, piden un desquite... ¡Que yo mire en lo profundo de tus ojos, Melecio Volodio!... Di... ¿Por qué persistes en ese feroz proceder, en ese cruel ejercicio?
Melecio inspeccionó el horizonte, medio sumido en el crepúsculo, y moderó el correr del coche.
Luego hizo un gesto triste.
-No soy cruel ni feroz, señor-susurró dulcemente-. Destrozo, destruyo, y rompo, y siembro el terror... de un modo instintivo.
-¡De un modo instintivo! ¡Eres entonces un enfermo, Melecio!
-No, Pero me ocurre, señor, que he sido muchísimo tiempo chofer de Bomberos. Un chofer de Bomberos es siempre el dueño del sitio por donde se mete. Todo el mundo le permite correr, no se le detiene; el sonido estridente e inconfundible del coche de los bomberos, de esos héroes con cinturón, es suficiente, y el chofer de bomberos corre, corre... ¡Qué vértigo divino!
Concluyó diciendo:
-Y mi defecto es que me creo que siempre voy conduciendo el coche de bomberos. Y como esto no es cierto como hoy no soy, señor, el dueño del sitio por donde me meto pues ¡pulverizo todo lo que pesco!
Y Melecio prorrumpió en sollozos.

Enrique Jardiel Poncela
NARRACIÓN ESCRITA SIN EMPLEAR LA LETRA "A"

domingo, 2 de septiembre de 2007

sábado, 1 de septiembre de 2007

La bala dolorosa

De todas las picaduras del mundo la más dolorosa es la de la la hormiga Paraponera clavata, lo sabemos por los comentarios y la lista de las peores picaduras hecha por el investigador Justin Schmidt que ha sido picado tantas veces que conoce el dolor de picadura de insecto mejor que nadie.
Justin Schmidt es un entomólogo que durante sus estudios y trabajo fue picado por infinidad de insectos, motivo suficiente como para llevarlo a crear una escala de dolor, actualmente conocida como el: Justin O. Schmidt Pain Index. Esta escala conforma un índice de picaduras ordenados en una escala de 1 a 4 según la magnitud de dolor que provocan al ser recibidas. Como patrón se utiliza el dolor producido por la avispa común como referencia, otorgándole a su aguijonazo un punto.En su índice vemos especies tales como Hormiga de fuego (factor de dolor 1.2) o la temible abeja africana (factor de dolor 2). Sin embargo, de todas las picaduras, con un factor de dolor de 4.0+ es la hormiga Paraponera clavata, habitante de las selvas nicaragüenses, la campeona indiscutida con un dolor semejante a: “Puro, intenso, dolor brillante. Similar a caminar sobre brasas ardientes con una aguja de 7 centímetros clavada en tu talón”.
La Hormiga Paraponera ya con su apodo nos deja intranquilos: Hormiga Bala, debido a que su picadura duele como un balazo, y el dolor tarda más de 24 horas en disipar. Su agente es un peptido neurotóxico que produce un ardor paralizante; tan poderosa es su toxina que una persona promedio muere de un choque anafiláctico si es picada una segunda vez. Su picadura es además comúnmente utilizada por las tribus indígenas del Amazonas en los rituales de iniciación. Festejos en los que se prueba el coraje y valor de un adolescente a punto de convertirse en hombre, haciéndolo ser atacado por estas hormigas y observar como reacciona ante el dolor.
La hormiga bala produce sonidos por medio de un órgano ubicado en el área abdominal y transmite a través del suelo las vibraciones a sus hermanas para reclutarlas y poder así realizar su objetivo, ya sea defender la colonia de enemigos o alejar a estos por medio de sus sonidos de alta y baja frecuencia, respectivamente. Convirtiendo este comportamiento en una comunicación acústica perfecta dentro del grupo de los insectos.

Leyes de la robótica

El término ROBOT proviene del checo "robotnik" que significa "trabajo aburrido". Fue acuñado por el escritor Karel Capek en su obra Opilek (1917). En ella, un científico inventaba máquinas llamadas robots, en alusión a que se encargaban de realizar los trabajos más aburridos (al final de la obra, los robots matan a sus dueños humanos y toman posesión del mundo). Más tarde, fue Isaac Asimov quien acuño el término robótica. Y fue el mismo Asimov quien, en sus novelas, enunció las conocidas tres Leyes de la Robótica.

Las Tres Leyes de la Robótica son:
1.- Un robot no puede lesionar a un ser humano, o, por medio de la inacción, permitir que un ser humano sea lesionado.
2.- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3.- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida que esta protección no sea incompatible con la Primera o Segunda Ley.

Estas tres leyes fueron ampliadas por Asimov en 1984 con una cuarta ley llamada Ley Cero que es considerada la Ley definitiva.

0.- Un robot no puede hacer daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.

martes, 28 de agosto de 2007

El censo

El primer censo efectivo tuvo lugar en China en el año 2255 a.C. y estuvo motivado por una catástrofe natural: debido a una inundación, un gran número de habitantes murieron ahogados o se quedaron sin casa ni techo. Los emperadores quisieron hacerse una idea de las dimensiones de la catástrofe y exigieron un sistema de registro, no tanto por preocupación humanitaria como por cuestiones puramente económicas: se trataba de organizar el pago de impuestos entre los supervivientes del desastre.
Los egipcios resultaron ser unos contadores de especial talento y cada dos años registraban a los habitantes, así como sus posesiones de oro y ganado, de las cuales una cantidad nada despreciable tenía que ser entregada a la corte del faraón.
Tampoco la antigua Roma y sus provincias pudieron escapar a las cuentas.. Según la Biblia, el momento del censo coincidió con el nacimiento de Jesús, que marca el año cero de nuestro calendario y el principio de la era cristiana. Gracias a estas antiguas fuentes, hoy resulta posible hacer un cálculo, siquiera aproximado, de la población mundial de aquella época. El balance de población que arranca del año cero sitúa las hipótesis en unos 300 millones de seres humanos.
Mil años después, en la oscura Edad Media, la población humana de la Tierra no pareció aumentar demasiado. A partir de 1347, a la peste bubónica le bastó sólo cuatro años para diezmar en un 40% la población europea. Murieron unos veintiocho millones de personas. En la guerra de los Treinta Años (1618-1648), algunas regiones europeas como Brandenburgo o Pomerania sufrieron la pérdida de hasta el 80% de sus habitantes.
Entre los siglos XVI y XVIII los censos empezaron a registrar no sólo el número de personas sino también algunos de sus rasgos, como la edad, el sexo, el estado legal o la profesión. Las sociedades europea y norteamericana crecieron enormemente entre 1800 y 1900. Europa dobló su cifra, mientras que América la multiplicó por doce gracias a la intensa inmigración.
El primer censo de población americano es de 1790 y registra 3,9 millones de habitantes.